EL PERDÓN (I)

Nada es comparable al estado de paz después de haberte perdonado, y sentido la liberación de dolor que te causó ese sufrimiento o ese resentimiento.

El perdón es la mayor expresión de Gozo y de Gracia, que el Amor puede dar hacia uno mismo.

Cuando perdonas de Verdad, la liberación se hace Eterna, y lo que te hirió o lastimó en el pasado se transforma y transmuta en estado de Paz.

El Padre no espera y le hace una fiesta a su hijo amado porque se reencuentra con Él, pues Él ya le perdonó antes de que partiera; la fiesta es para que el hijo reconozca que malgastó lo que fue Puro y Fuente y buscó fuera lo que ya habitaba dentro.

El Perdón nos devuelve al estado de Paz absoluto, y produce una descarga de energía liberadora, que el Universo devuelve con Energía de Pura Luz el estado de Alegría y Felicidad multiplicadas. Cuando no aceptamos una situación que nos ha causado dolor y no perdonamos lo que se desató, creamos un depósito en nuestros cuerpos energéticos físico, mental-emocional, de energía negativa con frecuencia insana que se adhiere a nuestro aura y con el tiempo se manifiesta en resentires, bloqueando nuestro sistema Vital y nos impide expresar libremente nuestras verdaderas emociones de amor como seres únicos y herederos universales del Amor Eterno e Incondicional.

 

“SÓLO SÉ, LO QUE YA ERES.”



 

EL PERDÓN (II)

EL PERDÓN de JON MUNDY (Vivir Un Curso de Milagros)

QUÉ TENGO QUE PERDONAR

“Y CUANDO EL RECUERDO DEL AMOR TE HAYA LLEGADO EN EL SANTO LUGAR DEL PERDÓN, NO RECORDARÁS NADA MÁS […].”

Joseph, un rabino, pudo escapar del horror de Hitler como polizón a EEUU, antes de que estallara la guerra en Alemania.
Busco durante meses, la manera de que su mujer, hijos, padres, hermanos y sobrinos, viajaran también a EEUU.
Cuando lo programó para que viajan todos a EEUU, fue demasiado tarde, ya estaban todos sus familiares en campos de concentración nazi. Finalmente murieron todos.
Joseph cuenta en sus memorias que cayó en una profunda pena, desesperación y su odio era tan intenso hacia Hitler, que hasta pensó varias veces en suicidarse, porque no podía superar el dolor de sus perdidas.
Finalmente se dio cuenta de que a menos que lograra alzarse por encima de ese odio y verlo todo de otra manera, Hitler iba a acabar matándole también a él.
Conseguirlo le costó años, pero puso su fe a prueba, hasta que un día se dio cuenta de que si quería que la paz volviera a su mente, tendría que renunciar a ese odio y a ese dolor.
Y sólo lo consiguió perdonándose a él mismo, por haber decidido y permitido durante tantos años (de nuevo el maldito tiempo-espacio, fabricado por el ego), que Hitler ganara la batalla, también con él.
Cuando sé perdonó, por fin, sintió que Hitler había sido derrotado y que él, había ganado la batalla a Hitler.
El estado de Paz volvió a su vida y sintió que a la de toda su familia también.
Se había reconciliado con el Verdadero Amor.
Y ese estado, Hitler no se lo podía robar, ni matar.


AFERRATE AL PROGRAMA DEL AMOR

ALMA O ESPÍRITU

El Espíritu representa la Unidad con lo que Ya Soy (Fuente). Es el principio Creador. Tu Realidad, Espiritual/Dios/Energía, que emana una primera forma capaz de penetrar en toda dimensión, al igual que de una varilla de incienso emana el humo que penetra en toda la habitación.

El Espíritu (en este símil, una chispa que salta de la varilla del incienso) se rodea de esta energía y con ella crea su primer cuerpo energético: el ALMA. Sin el Alma, el Espíritu no puede penetrar dimensiones inferiores y mucho menos llegar a la materia.

Por lo tanto, el Alma, es el transporte donde viaja el Espíritu al plano físico y el Espíritu es la imagen (Amor) y semejanza (Conciencia) de la misma esencia primigenia de la Creación, donde Ya habitaba la Imagen (Padre/Madre), el Alma (Hijo) y el Espíritu (Esencia). El Espíritu dentro de su misma esencia o fractal (el Alma), transporta el recuerdo de su estado primigenio (el Don del Amor) y anhela mediante un mecanismo de aprendizaje instintivamente el cómo volver al TODO. Además, el Espíritu está dotado de tres cualidades esenciales: Conciencia, Intuitivo (es decir, receptivo) y está en Comunión siempre con el TODO.

El Espíritu, emana Reiki (Energía Universal, Energía Vital) continuamente o dicho de otra manera, éstas dos energías no-duales están recibiendo continuamente Energía Primigenia; esto es lo que hace que la energía con la que trabajamos en cualquier sanación, ya sea Reiki (o otra terapia) tenga conciencia y sea inteligente. De ahí que nosotros los humanos tengamos dos formas de llegar a el Plano Superior: o bien conectando con Él a través de todo lo que nos rodea, o conectando con el Espirita dentro de nosotros (el Alma o Energía Vital); o bien ambas cosas al mismo tiempo.

El Alma sigue siempre las Verdades Universales o Principios del Espíritu, y genéricamente toda Energía que quiera evolucionar sigue la dirección de ese impulso Espiritual, hasta el momento en que tiene que seguir a su libre albedrío (aunque cabe decir que funciona todo mucho mejor cuando nuestro Libre Albedrío sigue los impulsos del Espíritu), ya que el libre albedrío no existe como tal, porque desde que nacemos ya hay un programa fractal dentro de nuestra Alma, para llegar al TODO, donde a través de nuestros Guías y Maestros nos darán Luz en todo momento para que así, aceptemos nuestro propósito como co-creadores del Amor Universal.

¡Entonces! ¿Por qué no permanecemos unidos a la Fuente? ¿Por qué bajamos a este plano? ¿Por qué el Alma decide desapegarse, y experimentar el hijo pródigo? Esa pregunta sólo la puede hacer una mente que cree estar separada de la Fuente y vive su existencia en la Tierra creyendo que la Energía Rei y Qi están separadas, y dando más credibilidad y lugar a la dinámica del ego y a sus ídolos. Jamás estamos separados, ya que Dios sigue creando a través de sus Hijos (las Almas), y éstas son guiadas por su misma esencia (el Espíritu).

A pesar de ser el Espíritu el principio Creador (Aliento), sin el Alma no puede crear, y por ello solo puede actuar de forma pasiva, de la manera siguiente: cuando el Espíritu se rodea de Alma, éste le da una instrucción que a esta Alma le servirá para el plan de poder regresar a su Origen (El Regreso del Hijo Pródigo); una vez recibida la instrucción y aprendizaje, el Alma empieza a operar de forma independiente; aunque está bajo la guía, tutela y dirección del Espíritu, éste (el Espíritu) se mantiene a la expectativa de recibir información del Alma y sólo actuará cuando ella se lo pida. Para poder cumplir con su destino, el Alma se encarnará, tomando distintas formas de vida las veces que sean necesarias. Cada vida representa un fragmento de ese propósito, y al mismo tiempo representa la oportunidad de alcanzarlo, dicotomía que acontece por la propia naturaleza del Espíritu.

Os pongo un ejemplo: -Imaginemos ahora que nuestro propósito es llegar a ser un buen Ingeniero Informático; para ello tendremos que volvernos diestros en varias aéreas: manejo de sistemas operativos, manejo de redes, montaje y uso de hardware, programación, bases de datos...; cada área representaría una vida que, aunque distintas unas de otras, completan el propósito, a menos que en una sola vida alcancemos la formación necesaria.

Una vez finalizado el proceso de aprendizaje, el Alma regresa al mar de Energía, al TODO. Por lo tanto, el Espíritu es el medio para llegar al TODO, ya que sólo éste, tiene la información de cómo llegar.

"Los Dones del Espíritu."

 

EL KARMA

El Karma es una Ley de pago o deuda, que el Universo establece como Verdad o Principio, por y para el equilibrio de Éste y exige su cumplimiento para que el Ritmo y la Energía estén equilibrados, y ha esta Ley o norma, la han llamado ley del Karma o Principio de Correspondencia, Causa – Efecto, (según otras escuelas)”, o lo que es lo mismo, que todo efecto tiene su causa, y cada causa su efecto.

Es decir, si yo doy Amor recibo Amor, y si yo doy odio, recibirás odio.

Según esta Ley o norma, lo que hacemos crea una energía que luego vuelve a nosotros. Si hacemos algo considerado como bueno, eso es lo que nos regresa, algo bueno, si por el contrario hacemos algo que se considera malo o negativo, el Universo nos lo devuelve de forma negativa y a veces hasta triplicado.

El reto para la mente consiste en saber qué es bueno, y qué no lo es, y en esto hay una gran confusión y lo que para algunos es bueno, normal o positivo, otros lo consideran malo, anormal o negativo.

También existen las circunstancias. En una playa nudista, puedes andar desnudo, pero si lo haces en plena calle te buscarás un problema. Con este ejemplo vemos que no se trata en sí de estar o no con ropa, sino de las circunstancias. Y lo que para una mente es lo correcto para otras mentes no lo es, y ahí surgen los errores y falta de comunicación pensando que para el mundo estás haciendo algo "malo" cuando para ti no lo es, y viceversa.

Cómo saber entonces qué es "lo bueno" y QUÉ es "lo malo"

Ante tanta confusión hemos de tener bien claro que independientemente de la cultura que vivamos, país, religión, etnia, grupo social,… hay categorías que se aplican de forma general a todos y nos permiten entender claramente la diferencia entre una cosa u otra.

Entonces, ¿cuál sería una buena manera de identificar lo bueno de lo malo y separar esas energías? Muy sencillo:

Bueno o positivo es todo aquello que cuando lo haces no te perjudica ni daña a ti, ni a los demás, ni al ambiente; y malo o negativo es todo lo que al hacerlo o decirlo te daña a ti, o daña a otros o perjudica al ambiente.

Si seguimos estos principios o regla de oro, vemos, por ejemplo, que los sentimientos como el odio, las venganzas, el rencor, la envidia, la violencia, dañan a quienes los albergan, a las demás personas y al ambiente también; de ahí que se consideran energías negativas y generan lo que se llama mal Karma. Quienes se pasan la vida odiando, envidiando, deseando el mal ajeno, queriendo cobrarlas todas, pensando en venganzas, revanchas y egoísmos están creando un campo energético totalmente negativo que se vuelve contra ellos mismos, al menos el Universo así lo cree y a la larga se devuelve triplicado.

Por el contrario, los sentimientos de amor, perdón, compasión, tolerancia, respeto, etc., se consideran positivos y generan un buen Karma, y a ese premio lo llamaron Dharma, por haber generado esta buena energía, para mi, para los demás y para el ambiente. Ósea, no es una actitud tonta perdonar una ofensa ¡al contrario! Es de inteligente y sabia, porque quien vive arrastrando lo que una vez le hicieron en el pasado no puede disfrutar ni vivir su presente.

Y qué es un Karma transitado o de destino

Lo mejor es que lo entiendas comparándolo con otras cosas, por ejemplo: al ADN, a la herencia familiar, los genes o genética, etc. Nacemos con un material genético que viene de nuestros antepasados: color de los ojos, textura de la piel, color del pelo,… a esto lo llamaremos genes hereditarios; Inclusive hay quienes nacen con problemas físicos, pero que luego los van superando en la medida de lo posible o terminan también generando la misma enfermedad o el mismo patrón de comportamiento, tanto físico como mental o emocional, y en ocasiones hasta espiritual. En ese sentido el Karma familiar vendría a ser el equivalente a esa herencia genética, pero en este caso energética, por lo tanto, se puede cambiar y modificar el patrón, y así generamos el Dharma familiar para que futuras generaciones no lo sufran ni lo padezcan.

Te lo explico mejor con otro ejemplo, supongamos un niño/a que nace sin piernas, pero luego lucha contra esa minusvalía o discapacidad, y así hemos visto inclusive pintores cuadripléjicos que pintan usando su boca, y personas sin brazos que usan sus extremidades inferiores para escribir y conducir inclusive. Por lo tanto, el Dharma lo vamos forjando nosotros diariamente con nuestras acciones, buenas y positivas que van creando una cadena de reacciones y cambio de conciencia en los demás. Y lo hacemos en base a nuestro Karma transitado o familiar.

Pueden aparecer esas predisposiciones, pero no significa que todo esté escrito ni mucho menos. De ser así entonces la educación, el esfuerzo personal y la voluntad por cambiar el patrón no tendrían sentido.

Todo, se pacta con tus guías o seres de Luz, antes de encarnar de nuevo, la Junta Kármica o lo que otros llaman ‘Hermandad Blanca’, te dan una nueva oportunidad para ascender y evolucionar, y te regalan el Libre Albedrío de poder cambiar el Arquetipo o Causa-Efecto.

Hay quienes justifican sus errores y malas decisiones diciendo "es mi destino, que mala suerte tengo, o, que mal Karma" cuando lo cierto es que están recogiendo lo que sembraron en su momento, aunque ahora no se den cuenta y sean conscientes de ello. Afortunadamente ¡siempre hay tiempo para rectificar!

Por eso, a partir de ahora, cuando dudes y no sepas si lo que estás haciendo o diciendo te traerá un buen o mal Karma simplemente pregúntate: ¿esto qué hago me perjudica, perjudica a los demás, daña el ambiente?, y si te das cuenta que tus acciones causarían un resultado negativo, canaliza tu energía en otro sentido, en otra vibración, cambia de pensamiento, corrige antes de tiempo el arquetipo y recuerda siempre que lo que sembramos en ésta o en otras vidas, será lo que recojamos.

Por lo tanto, los números Kármicos y la vibración de ellos, es el pago como consecuencia de una mala gestión negativa en una vida pasada que transitas hasta ésta, o la herencia Kármica que causaron tus ancestros.

Todo quedará saldado en el momento en que repares el error, seas consciente de ello y perdones y te perdones desde el corazón, y sobretodo entiendas que puedes cambiar la vibración a tiempo, pues el tiempo sólo existe en nuestra mente, justo en ese mismo instante, desaparece el Karma y comienzas a generar Dharma, porque tu propósito es hacer el bien para ti, a otros y al ambiente, con y desde el Amor.